El valor que le damos a los autos en nuestra sociedad es impresionante. Es casi como si nuestro valor personal estuviera ligado directamente a lo que manejamos. Cuando alguien maneja un auto deportivo último modelo pensamos que esta persona es muy exitosa.
Es interesante como este sentimiento nos puede atacar a todos. Como muchos saben trabajé para el departamento de policía en la ciudad de Dallas. Durante mi tiempo en el departamento de policía gane buen dinero y manejé vehículos que aunque no eran nuevos, estaban en buenas condiciones.
Siete años atrás, luego de haber hecho un desastre de mi vida, decidí comenzar a poner mi vida en orden. Durante este proceso compre un carro BMW


