Todos hemos oído la palabra presupuesto y la conocemos muy bien. Entendemos que el gobierno debe ajustarse a uno. También sabemos que las compañías grandes tienen uno para sobre vivir. Pensamos que sería muy bueno tener uno, pero pensamos de ellos como lo hacemos de los seres mitológicos. Hemos escuchado de los unicornios y decimos sería bueno tener uno, pero la verdad es que aunque muchas personas juran que existen nadie ha visto uno. Igual sucede con los presupuestos, pensamos que sería muy bueno tener uno, pero no estamos seguros de que realmente existan. Nunca hemos visto uno y mucho menos, uno que funcione.
Al pensar en los presupuestos y los unicornios


