En el 1960 la Universidad de Standford realizo un estudio muy interesante, con más de 600 niños. El estudio consistía de un dulce y un niño de cuatro años de edad solos en un cuarto. El punto del estudio era ver quien sabía esperar. Se le dio a cada niño un dulce y le dijeron que si esperaban a que el adulto regresara antes de comerse el dulce, le iban a dar otro dulce.
Te comes uno ahora o te comes dos después
Dos terceras partes de los niños se comieron los dulces antes de que regresara el adulto. Lo interesante de este estudio es que ellos siguieron a estos niños hasta que se convirtieron en adultos. Y los niños que pudieron esperar tuvieron mejores calificaciones, se relacionaron mejor con otros, tenían mejor capacidad de planear y podían lidiar con problemas mucho mejor que los demás.
Ahora que conoces los beneficios de enseñarle a tus hijos sobre el aprender a esperar vale la pena que comiences a ayudar a tus hijos en el proceso de aprender a esperar. Claro, los niños aprenden mas por lo que ven que por lo que escuchan. Lo que quiere decir que te conviene comenzar a practicar el decir que no.
Enseña con tu ejemplo
Has un presupuesto y déjale saber a ellos que lo tienes. Habla de las metas especificas que tienen como familia y de que cosas van a hacer para poder lograrlas. [bluebox]Permite que tus hijos vean como ponen en orden de prioridades las cosas que desean conseguir y para cuando van a poder obtenerlas.[/bluebox]
Deja que vean lo bueno, pero también lo malo. Si estas en una situación apretada por alguna mala decisión que tomaste déjale saber. Claro, asegúrate de usar el lenguaje adecuado a la edad del niño. Si el niño ve que como familia están haciendo sacrificios por obtener una meta, va a ser más fácil el poder entender cuando escucha la palabra no.