
¿Has escuchado a la gente decir que algo sabe como a pollo? Yo se que sí, pero también sé que eso que la gente dice que sabe como a pollo, no sabe nada como a pollo. Y es que lo único que realmente sabe como a pollo es el pollo.
Con las tarjetas de regalo pasa lo mismo. Las tarjetas de regalos las mercadean como una alternativa al dinero en efectivo o como el regalo perfecto para la persona que lo tiene todo. Pero las tarjetas de regalo vienen con una gran limitación. Esta limitación consiste en las


