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Los efectos de la Consistencia

Es increíble el poder multiplicador que tiene la consistencia, la diferencia entre las personas que usan el efecto multiplicador de la consistencia a su favor y las que permiten que el mismo efecto trabaje en su contra es casi inconcebible. Después de años de vivir una vida consistentemente positiva, cultivando buenos hábitos y superándose espiritual, intelectual y emocionalmente; el efecto multiplicador de esta consistencia hace que la persona parezca haber alcanzado “el éxito” de la noche a la mañana. Cuando en realidad ese repentino éxito es el resultado pequeños pasos dados en la dirección correcta consistentemente y durante mucho tiempo.

Lo contrario a esto es igualmente correcto, la persona que por años consistentemente cultiva malos hábitos, como la holgazanería, la mentira, la falta de honestidad en cosas pequeñas; de la noche a la mañana pareciera llegar a la ruina. Sin embargo, la verdad es que es el resultado de pequeños pasos dados en la dirección equivocada consistentemente y durante mucho tiempo.

El mayor reto que presenta el efecto multiplicador de ser consistente es que tenemos que continuar trabajando por algún tiempo, de manera efectiva y sin rendirnos, antes de ver resultados. Cuando uno logra entender como esto funciona, uno ya no va a buscar las soluciones mágicas e instantáneas. Los info-comerciales que prometen el éxito instantáneo sin ningún costo, ya no van a tener el mismo efecto en uno. La persona que gana un maratón, el empresario exitoso y el estudiante que sobresale en su clase. Todos han tenido que sacrificar tiempo, esfuerzo, frustración, soledad y trabajo duro.

El éxito llega a través de disciplinas difíciles, algunas monótonas y otras aburridas. Pero cultivadas a través del tiempo consistentemente.